Sony Tablet S: análisis a fondo

Siguiendo con nuestros análisis a tablets del mercado, hoy le toca al turno a una de las marcas más populares de dispositivos electrónicos en el mundo. Hablamos de Sony, un fabricante que siempre ha estado presente en nuestras vidas, ya sea por sus televisiones, sus cadenas de música, sus auriculares, sus consolas o sus portátiles. Por supuesto, al gran marca japonesa no quiso quedarse fuera cuando los teléfonos móviles empezaron a colapsar el mercado, y también ha querido estar presente con sus tablets, aunque bien es cierto que no han conseguido todo el éxito que probablemente esperaban, ya que sus tablets están pasando un poco desapercibidas.

Hoy os vamos a hablar de la Sony Tablet S, un dispositivo que fue lanzado a finales de 2011, en el intento de Sony de captar la atención de los usuarios que buscaban una tablet potente y grande, sin importarle que no fuese delgada. Hay es donde Sony quiere dejar claro que sus dispositivos son especiales, porque no quiere parecerse a los demás, sino salirse de la norma, y ofrecer algo distinto al usuario, que seguro que lo acoge con gusto. En este caso se trata del grosor de la tablet, mucho más grande que el de otros modelos, que además, hace que la tablet quede ligeramente inclinada hacia nosotros si la tenemos en una superficie lisa, algo que vendrá muy bien para escribir.

Sony quiere conseguir que sus tablets destaquen entre las demás del mercado, y para ello no escatima en medios. La calidad de sus componentes es incuestionable, y estamos ante una tablet que, si bien no es perfecta, si que da muy buenos resultados, gracias también a su potencia, que ahora puede parecer más o menos normal, pero que en el momento de su lanzamiento, hace casi un año, era bastante superior a la gran mayoría de tablets Android del mercado.

Sin más, aquí os dejamos con nuestro análisis a fondo de la Sony Tablet S:

  • – Aspecto exterior (9/10):

Lo primero que nos llama la atención de la Sony Tablet S es, sin duda, su diseño, ya que no se parece al de las tablets convencionales. Al cogerla entre nuestras manos, la diferencia será aun mayor, ya que la tablet de Sony es bastante más gruesa que sus competidoras. ¿Es esto un fallo? Podría serlo, desde luego, y muchos son los que abogan que las tablets, al igual que los móviles, cuanto más delgados mejor. Pero seamos sinceros, ¿para que tanta obsesión con el grosor? Sony se ha desprendido de prejuicios y ha decidido aprovechar ese grosor para ofrecerle al usuario algo nuevo.

Estamos hablando de que la ergonomía de la tablet es mucho mayor que en los modelos de los competidores. Nuestras manos se adaptan muy fácilmente a la tablet de Sony, y a pesar de su gran tamaño, se siente cómoda para utilizarla tanto en nuestras manos como apoyada en la mesa por ejemplo. Y aquí es donde el grosor nos da otra sorpresa. La pantalla está ligeramente inclinada hacia nosotros, al estilo de los teclados de PC, lo cual nos permite escribir mucho más fácilmente cuando tenemos la tablet apoyada de esta forma.

Aparte de esta funcionalidad, el estilo y el diseño de la Sony Tablet S son impecables. Acabados en plástico negro, pero de muy buena calidad, y parte trasera rugosa para un agarre de confianza, sin resultar desagradable al tacto. Y todo ello rodeando lo verdaderamente importante, una espléndida pantalla de 9,4 pulgadas y resolución WXGA (1280 x 900) que nos permitirá ver cualquier vídeo o película con colores muy vivos, y leer perfectamente cualquier página web, con una gran nitidez y calidad.

En cuanto a las cámaras, en el frontal nos encontramos con una pequeña webcam de apenas 0,3 megapíxeles, que a duras penas nos servirá para videoconferencias, mientras que en la parte trasera tendremos una cámara de 5 megapíxeles, mucho mejor que la anterior, pero que se sigue quedando corta en cuanto a calidad fotográfica. El chasis de la Sony Tablet S se completa con los típicos botones (en la parte derecha) y las salidas y conectores (minijack, USB y ranura para tarjetas en la parte izquierda). Llama la atención además el sistema estéreo con dos altavoces, uno a cada lado de la tablet.

  • Hardware (7/10):

La potencia de hardware es otro de los puntos fuertes de la Sony Tablet S, que cuenta con un fantástico procesador Tegra 2 de Nvidia con velocidad de 1 Ghz, lo que hace que las aplicaciones y juegos se muevan dignamente. Actualmente, la tablet ya se ha quedado un poco obsoleta frente a otros dispositivos que tienen una potencia similar o mayor, pero de todas formas, el hardware de la Sony Tablet S se basta y se sobra para mover Android Ice Cream Sandwich y la gran mayoría de juegos en 3D, incluso los más potentes.

El procesador viene acompañado de una memoria RAM de 1 Gb, lo que en parte también refuerza esa potencia de la que hablábamos. En cuanto a la memoria interna, aquí si hay que dar un tirón de orejas a Sony. El modelo más común de esta tablet, el de 16 Gb de almacenamiento, cuenta en realidad con tan solo 5 -7 Gb libres para el usuario. El resto es utilizado por el propio sistema operativo y por la tablet, por lo que será casi obligado comprarnos una tarjeta de memoria microSD. De todos modos, muy mal hecho por parte de Sony al querer vendernos algo que no es tal.

El procesador gráfico de la tablet tiene muy buena pinta, y más siendo de Nvidia. Sin embargo, en algunos juegos más actuales, los gráficos sufren bastante, por lo que empezamos a pensar que esta GPU está quedándose algo anticuada. De todos modos, si tus objetivos con la tablet no son correr los juegos más modernos y te conformas con Angry Birds y demás, no tendrás ningún problema con la Sony Tablet S.

  • Sistema operativo y aplicaciones (7/10):

En un primer momento, la Sony Tablet S apareción con la versión 3.2 de Honeycomb, el sistema operativo Android especial para tablets, y con una personalización especial que lo hacía muy atractivo en cuanto a su interfaz para el usuario. Esta versión Sony de Honeycomb era bastante vistosa, pero no incluía verdaderas mejoras en el sistema Android. Pero hace ya varios meses que Android Ice Cream Sandwich está disponible para la Sony Tablet S, con lo que el sistema operativo da un paso adelante en este sentido, y se pierde la personalización de Sony, pero se gana en rendimiento.

La tablet, como la mayoría de dispositivos de Sony, parece estar pensada para lo multimedia: juegos, música, vídeos… Y más si tenemos en cuenta las aplicaciones y servicios especiales que Sony ofrece en exclusiva para sus usuarios, desde juegos de Playstation hasta sistemas de vídeo online en sus propios servidores. Todo parece muy bonito, pero a la hora de la verdad, cuando queremos probar algún juego que no sea de Sony o de alguna de sus plataformas, la tablet lo nota, y ya no reviste tan espectacular.

Lo mismo ocurre con la compatibilidad de algunos tipos de archivo de vídeos, tan comunes como los MKV, que dan problemas con los reproductores instalados en la tablet. Tendremos que acudir a una aplicación especial para ver este tipo de archivos de vídeo, pero es que debemos hacerlo ante todo lo que no sea MP4 prácticamente. En una tablet que parece destinada al entretenimiento, este tipo de detalles no quedan nada bien.

En lo que se refiere al resto de aplicaciones, como todos los dispositivos Android, la Sony Tablet S cuenta un inmenso catálogo de éstas dentro de la Google Play Store. La mayoría de las aplicaciones de la tienda virtual funcionan a la perfección en esta tablet, así que en este punto, nada que reprochar a Sony.

  • Conectividad (9/10):

La conectividad es uno de los puntos más destacados de esta Sony Tablet S, porque ofrece algo que muy pocas, por no decir ninguna tablet ha ofrecido antes, servir como mando a distancia. Sí amigos, la Sony Tablet S es todo un mando a distancia universal que funciona por sensores infrarrojos, y cuando decimos universal es universal, no solo con los dispositivos de Sony, sino con los de cualquier marca y modelo. Solo hay que tener algo de paciencia y configurar correctamente la aplicación para utilizar la tablet como mando y controlar la TV, la cadena de música o cualquier dispositivo que tenga receptor de infrarrojos.

En cuanto al resto de conexiones, nos encontramos con lo habitual en estos dispositivos, aunque sin faltar de nada. Tenemos conexión Wifi bastante potente además, 3G, GPS y Bluetooth 3.0, además de la conectividad por USB 2.0 con cualquier pendrive o aparato que se pueda conectar mediante este sistema (incluyendo mandos de la consola PlayStation, uno de los moods más habituales de las tablets de Sony).

Tal vez lo único que echamos de menos es la conexión HDMI nativa, algo que las tablets de hoy en día ya traen en su mayoría, pero que a finales del año pasado todavía no estaba tan extendido. Sin embargo, eso se soluciona facilmente con un cable USB compatible.

  • Batería y autonomía (6/10)

En cuanto a la batería, lo cierto es que la Sony Tablet S está más o menos igual que sus competidores. Con un uso normal, la batería nos puede durar hasta 7 horas, tiempo que se verá disminuido si estamos todo el tiempo viendo vídeos o con Internet conectado, evidentemente. La batería de ion-litio es una alternativa valorable para una tablet tan grande, y en ese sentido no podemos poner pegas.

Sí que puede ser algo más problemático el tiempo de carga de la batería, que es de cinco horas para el 100%. Estamos hablando de que podemos tardar lo mismo en cargar la tablet de lo que vamos a tardar en gastar la batería. Seguramente este sea el punto más flaco de la Sony Tablet S, ya que si le damos un uso corriente, vamos a tener que estar cargando la batería prácticamente a diario.

  • Conclusiones personales:

La Sony Tablet S es un buen dispositivo que destacó en el momento de su salida, pero que desde entonces ha perdido fuelle, comprensiblemente, frente a los nuevos modelos de otras marcas. Aun así, sigue siendo una tablet potente que nos servirá absolutamente para todo, si no somos demasiado exigentes. Además, al haber pasado ya el tiempo desde su lanzamiento, su precio ha decrecido bastante, pudiéndose encontrar el modelo de 16 Gb en las tiendas españolas por apenas 260 euros.

En lo positivo nos quedamos con su espectacular diseño, la gran nitidez de su pantalla y la comodidad de trastear con una tablet tan grande como ergonómica. En este sentido, la Sony Tablet S tiene todas las ventajas de una tablet de 10 pulgadas, pero sin las desventajas de la incomodidad o el precio.

En lo negativo podríamos destacar que flaquea en algunas partes de lo multimedia, como en vídeos que no sean en formato MP4, además de la batería, que si bien durante su uso aguante como una normal, tarda demasiado en cargarse, lo que puede ser un gran problema para quienes le den un uso diario a la tablet.

NOTA FINAL: 7,6

 

Página oficial del producto

Foro sobre la Sony Tablet S 

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